
Son más que aplicaciones informáticas que rastrean la Web catalogando, clasificando y organizando la información, para después ofrecérsela a los navegantes. Podrían definirse como grandes bases de datos indexadas de páginas Web. Para realizar la búsqueda hay que contactar con la página Web de una de estas empresas.
Los buscadores funcionan:
1) Mediante programas que buscan en bases de datos que se mantienen automáticamente por los denominados robots. En este tipo de búsqueda basta con introducir el término sobre el que deseamos encontrar información.
2) A través de índices, que catalogan la información por temas. Estos índices suelen estar organizados desde los temas más generales a los más específicos, existe una cierta jerarquía en su organización y el usuario es guiado en todo momento en su búsqueda.
Internet cuenta con decenas de millones de páginas web con lo que parece difícil que entre semejante bomba de información podamos encontrar lo que buscamos. Pues bien, para encontrar la página que nos interesa tenemos que usar el buscador. Es una herramienta gratuita a la que se tiene acceso con sólo teclear su dirección en el navegador. Una vez que tenemos la página del buscador en el monitor, escribimos la palabra de la que queremos información y le damos a buscar. ¡Así de fácil! En pocos segundos, aparecerán en nuestra pantalla los datos solicitados.



